6 libros que he leído en 2019 (y que te recomiendo a ti también)

Ahora que el año está llegando a su fin, me ha parecido buena idea hacer balance de todos los libros que han pasado por mis manos en 2019.

Aquí comparto contigo algunos de los mejores.

Mis libros destacados de 2019

Todos estos libros fueron publicados antes de 2019, pero han llegado a mí este año. Algunos los compré, otros fueron un regalo y muchos los saqué prestados de la biblioteca (algo que he estado haciendo en los últimos meses para leer más).

Dan Sha Ri: Ordena tu vida

Hideko Yamashita

Consíguelo aquí.

Seguro que has oído hablar de la famosísima Marie Kondo y su particular estilo de doblar ropa, pero ella no es la única dispuesta a ordenar tu vida (y tus cajones).

Hideko Yamashita es otra autora japonesa que aborda el orden en casa desde una perspectiva más filosófica y psicológica.

Si estás buscando consejos prácticos para terminar con el caos en tu vida, este no es tu libro. Pero si te interesa saber más sobre la relación entre los objetos materiales y la felicidad, este libro es para ti.

Less

Andrew Sean Greer

Consíguelo aquí.

Cuenta las aventuras de un novelista que emprende un viaje por el mundo en un intento de huir de una crisis personal. A punto de cumplir los 50, soltero y con una carrera que no termina de despegar, Less encadena una peripecia tras otra.

Aunque me costó un poco encontrarle la gracia al protagonista, al final de la novela me costó despedirme de él.

El cuento de la criada

Margaret Atwood

Consíguelo aquí.

¿Has visto la serie? Entonces deberías leer el libro que originó el fenómeno.

¿No conoces ninguno de los dos? En ese caso te lo recomiendo todavía más.

Sorprende (y asusta) que un libro publicado en 1985 pueda ser tan actual.

Solo una cosa / The one thing

Gary Keller

Consíguelo aquí.

Este libro fue un acertado regalo de Javi Pastor hace un par de años, y decidí volverlo a leer este verano.

Es un gran aliciente para los momentos en los que te sientes disperso o paralizado por tener que elegir entre distintas opciones.

El método Bullet Journal

Ryder Carroll

Consíguelo aquí.

Con mi Instagram lleno de fotos de bullet journals, no pude resistirme a leer el libro del creador del conocido método de productividad.

No es imprescindible para poner en marcha el sistema, pero sí es una buena guía para conocerlo a fondo y para descubrir su origen.

Las trampas del deseo

Dan Ariely

Consíguelo aquí.

Sin duda uno de mis libros del año. Tenía muchas ganas de leerlo porque el tema me parece muy interesante (en especial si te dedicas al copywriting, el marketing o las ventas) pero no me esperaba que fuera tan divertido.

Es una demostración de todas las malas decisiones que puede llegar a tomar el ser humano sin ser consciente de ello, y cómo esto afecta a nuestro comportamiento como consumidores.

Me ha gustado tanto que el resto de libros de Dan Ariely ya están en mi lista para 2020.

Empieza un nuevo año de lecturas. ¿Tienes algún título que recomendarme?

Déjame un comentario para compartirlo 😉

Cómo leer más

No sé cuántas veces me he propuesto leer más. Sin mucho éxito, por cierto.

¿Y tú? ¿Alguna vez has intentado leer un determinado número de libros o completar un número de páginas cada día?

En mi caso, adquirir un hábito de lectura regular ha sido un tema pendiente durante años.

Acostumbraba a leer por temporadas. Un mes me enfrascaba en varios libros y al siguiente abandonaba la lectura casi por completo, hasta que me llegaba otro arranque y me sumergía de nuevo en 3 o 4 libros.

Tenía la sensación de que mi lista de títulos pendientes nunca dejaba de crecer, mientras que la de libros terminados permanecía casi igual.

En realidad no tenía ni idea de cuánto leía porque no llevaba control alguno.

Y te voy a ser sincera: me fastidiaba bastante no ser capaz de mantener un ritmo regular de lectura.

Lo que más me molestaba respecto a mis hábitos (o mejor dicho, mis no-hábitos) es que en realidad disfruto cada vez que me pongo a leer. No es algo que haga por obligación, sino por curiosidad y placer.

Desconecto, aprendo y me relajo.

Eso sin tener en cuenta que, cuando te dedicas a escribir de forma profesional, es importante nutrirse leyendo.

Entonces, ¿por qué no era capaz de leer más?

¿Porque fallaba al intentar mantener mi hábito de lectura a lo largo del tiempo?

Este año por fin conseguí dar con la clave para leer más, y todo ocurrió gracias a un cambio de perspectiva.

Para leer mucho, empieza leyendo poco

Suponiendo que te guste leer, si te pregunto por qué no lo haces más es probable que contestes que es por falta de tiempo.

Casi todos aludimos a las mil tareas diarias que nos mantienen alejados de los libros. El trabajo, la familia, los desplazamientos… Todos tenemos obligaciones, ¿no?

Parece difícil sacar un tiempo específico para la lectura, sobre todo si te has propuesto el reto de terminar un número de libros determinado en un año, que era la idea que tenía yo hasta hace poco.

Cuando empecé a investigar cómo hacen otras personas para leer 50, 100 o hasta 200 libros al año, encontré este artículo de James Clear que fue justo lo que necesitaba para dar la vuelta a mi viejo propósito.

Aunque te aconsejo que leas el post entero, el resumen es este: lee 20 páginas al día, a ser posible nada más empezar despertarte.

Sí, el truco es bien sencillo, pero funciona por dos motivos:

  1. Leer 20 páginas al día es un compromiso lo bastante pequeño como para que parezca asequible y sea fácil de mantener durante semanas o meses.
  2. Destinar un momento del día concreto a la lectura es más efectivo que esperar a que aparezca el momento idóneo.

¿Por qué no probar?, pensé.

20 páginas al día no es casi nada, y me parecía más asumible que leer 24, 30 o 40 libros en un año.

No tenía un número de libros en mente que debía terminar. Mi único objetivo era leer con asiduidad. Y sabía que proponerme el reto de leer 30 libros al año, por ejemplo, implicaba el riesgo de procastinar y dejar el reto aparcado hasta el último momento.

Para mi sorpresa, proponerme un desafío en apariencia tan pequeño como leer 20 páginas al día funcionó de maravilla. Casi siempre terminaba leyendo algo más, bien porque quería terminar un capítulo o porque estaba muy metida en el libro.

Aunque 20 páginas al día puede parecer poco, solo tienes que hacer unos números rápidos para darte cuenta de que equivalen a unos cuantos libros si mantienes este hábito durante un año.

Suponiendo que un libro tiene de media 300 páginas (este es un número inventado que me acabo de sacar de la manga), si lees 20 páginas al día conseguirás terminar 24 títulos en un año.

No está mal, ¿no?

Es bastante más de lo que leía yo hace unos años.

Por supuesto, no siempre cumplí con lo que me había propuesto.

Revisando mis lecturas de 2019 veo meses donde mi hábito de leer 20 páginas al día desapareció casi por completo, concretamente mayo y octubre.

Por suerte fui capaz de retomar las buenas costumbres, y esto me ha permitido terminar el año con la sensación de haber mejorado mucho en esto.

Pero el sistema de James Clear no fue lo único que me ayudó. También utilicé algunos otros trucos para leer más con regularidad.

Cómo leer más: los 5 trucos que me han ayudado a mejorar mi hábito de lectura

1. Anota los días en los que lees

En los últimos meses he utilizado la aplicación HabitHub para anotar todos los días en los que leía 20 páginas. Este año también lo voy a anotar en papel, porque ya perdí todos mis datos una vez y no quiero que vuelva a suceder.

Llevar un seguimiento de hábitos es sencillo y eficaz. Ver el calendario de la aplicación lleno de círculos de colores me motiva bastante y también me hace sentir mal cuando un día marco mi objetivo como no completado.

2. Registra los libros que has leído

Este año descubrí la aplicación Libib y me parece una gozada.

Es una base de datos específica para libros y es gratuita (la versión de pago está dirigida a empresas y escuelas). Te permite registrar todo lo que lees y es una manera estupenda de visualizar tus progresos.

También puedes crear una lista de deseos para no quedarte sin ideas para leer (¡aunque a mí eso no me ha pasado nunca!).

3. Ten siempre un libro a mano

Siempre que puedo salgo de casa con un libro en el bolso.

Aunque muchas veces solo lo llevo de paseo también me ayuda a aprovechar los tiempos muertos, sobre todo esperas y desplazamientos.

En casa hago lo mismo. Siempre hay un libro en la mesilla de noche o en el salón.

4. Aprovecha la biblioteca que tengas más cerca de casa

Tomar prestados libros de la biblioteca me ayuda a leer más por dos motivos:

  1. Mi espacio de almacenamiento en casa es limitado, al igual que mi presupuesto para libros. Con los préstamos de la biblioteca no tengo que preocuparme por el espacio o por el dinero. Si leo un libro y no me gusta, me quedo tranquila de saber que no he pagado por él y de que no está en el salón ocupando sitio. Si me encanta y pienso que se merece un hueco en mi estantería, siempre puedo comprarlo
  2. El plazo de la biblioteca me sirve como motivación extra para no dejar aparcado un libro a la mitad, incluso cuando me cuesta terminarlo.

5. Apaga Netflix

He dejado para el final la técnica más difícil, pero sin duda es la más efectiva.

Durante estos últimos meses en los que me he propuesto leer más, me he dado cuenta de cuál era el enemigo número 1 de mi hábito de lectura: las pantallas.

Después de repetir muchas veces el consabido «no sé en qué se me va el tiempo», me enfrenté a la realidad y asumí que las horas casi siempre se me iban en distracciones poco productivas.

Ese tiempo que podía dedicar a leer lo destinaba a ver programas o series que en realidad no me aportaban tanto.

Claro que siempre hay excepciones (¿has visto Russian Doll?). Pero si analizas el tiempo que dedicas a Netflix o a tu móvil es probable que te des cuenta de que tienes más tiempo para leer del que crees.

En mi caso, cambiar el tiempo nocturno de Netflix por un libro ha sido determinante para leer más (y para dormir mejor).

¿Cuántos libros voy a leer este año?

Sinceramente, no tengo ni idea porque no me he propuesto terminar un número concreto. Solo quiero continuar mi hábito de leer un mínimo de 20 páginas diarias y mantenerlo durante todo el año, esta vez sin parones.

¿Has probado este sistema? Si tienes alguna otra estrategia para leer más y mejorar tu hábito de lectura, me encantaría conocerla.

Los libros de copywriting que no pueden faltar en tu estantería

Leer y escribir.

Si quieres aprender copywriting, este es un método que te va a funcionar seguro. Necesitas conocer los fundamentos de la escritura persuasiva antes de ponerlos en práctica.

Pero con toda la oferta de libros de copywriting que existe en el mercado, es posible que te preguntes cuáles son los mejores. Si haces una búsqueda rápida en Amazon te encontrarás con decenas de resultados en español e inglés.

¿Por dónde empezar a leer sobre copy?

Lo primero que debes tener en cuenta es que el copywriting está mucho más desarrollado en Estados Unidos y la cantidad de libros publicados en inglés es muy superior. Si no tienes problemas con el idioma, te aconsejo que leas en inglés porque así podrás acceder a muchos más títulos.

Por suerte, el número de libros sobre copywriting en castellano está creciendo y ya puedes tienes a tu disposición algunos muy aconsejables.

Además, hay muchos libros sobre publicidad, marketing, ventas, creación de contenidos y psicología que también te pueden ayudar a mejorar tu estilo de redacción. La escritura persuasiva combina todas esas disciplinas, por lo que puedes aprender mucho leyendo libros que no son de copywriting (de esto trataré en otro post).

Para que sepas por dónde empezar, he seleccionado tres de los libros que más me han ayudado a aprender sobre copywriting.

Libros de copywriting en español

Manual de copywriting web en español, de Rosa Morel

Este es el primer libro sobre copywriting que cayó en mis manos y además está escrito por mi mentora, por eso le tengo un cariño especial. Para mí fue una especie de revelación descubrir que había otra forma de escribir después de años dedicándome a la redacción informativa.

Me gustó tanto que después de leerlo en su versión pdf lo imprimí para usarlo como volumen de consulta y todavía lo repaso de vez en cuando.

El libro de Rosa Morel es completísimo y cubre todo lo que necesitas para escribir una página web. Además de una parte más teórica, incluye un cuaderno de ejercicios que te vendrá muy bien si estás escribiendo tu propia web y te sientes atascado.

En su nueva edición, Rosa ha ampliado el libro con secciones específicas dedicadas al email marketing, las páginas de venta, el ecommerce y el neuromarketing.

Perfecto si…

  • Buscas una guía práctica que te ayude a escribir o mejorar los textos de tu web sección a sección.
  • Estás empezando con el copywriting web y buscas un libro completo que cubra los aspectos más importantes que necesitas conocer antes de entrar en temas más especializados.

Consigue aquí el Manual de copywriting web en español.

Libros de copywriting en inglés

The Copywriter’s Handbook, de Bob Fly

Muy recomendable si estás empezando con el copy y buscas un libro general, que explique los fundamentos de la redacción persuasiva.

En algunos capítulos se nota el paso de los años. Cuando se publicó internet todavía no había alcanzado el desarrollo actual, y el copy web y el email marketing no eran lo que son hoy en día. Sin embargo todos sus consejos son aplicables al canal online, ya sean webs o correos electrónicos. Con él aprenderás cómo trabajaban los copys cuando las páginas de ventas se mandaban por correo (de ahí que también se les llame cartas de venta).

Con este libro te darás cuenta (si no lo has hecho ya) de que el copywriting es una cuestión más de método que de creatividad.

Perfecto si…

  • Quieres aprender los fundamentos de la escritura persuasiva paso a paso, sin importar el formato en el que se aplique.

Consigue aquí The Copywriter’s Handbook: A Step-by-step Guide to Writing Copy That Sells.

How to Write Copy That Sells, de Ray Edwards

Un libro directo, ágil y al grano, ideal si lo que más te preocupa son las páginas de venta. Trata temas que a veces se pasan por alto, como la redacción de garantías, la creación de ofertas, los cierres y las listas (bullets points). Además incluye la explicación paso a paso de la fórmula PASTOR.

Lo mejor es que al final de cada capítulo encuentras un breve resumen para que no se te olvide nada.

Perfecto si…

  • Buscas un libro de copy que puedas aplicar casi de inmediato.
  • Quieres leer sobre copy en inglés, pero te da pereza enfrentarte a un libro demasiado largo o teórico.

Consigue aquí How to Write Copy That Sells: The Step-By-Step System for More Sales, to More Customers, More Often.

¿Me recomiendas un libro sobre copywriting?

Sé que mi lista está muy lejos de estar completa, así que ahora voy a pedirte ayuda. ¿Puedes aconsejarme un libro para aprender copywriting?

Déjame un comentario y agregaré tu sugerencia a mi lista de deseos de Amazon.

8 consejos para escribir contenido largo sin aburrir a los lectores

A veces siento que tengo la memoria y la capacidad de atención de un pez de colores.

Salto de enlace en enlace y de correo en correo, picoteando información de aquí y allá. Pero es curioso que siempre hay artículos que me hacen que me detengan y dedique varios minutos a leerlos de arriba abajo, sin importar lo extensos que sean.

El contenido largo no está reñido con la red. Es cierto, no tienes un minuto que perder con artículos que poco aportan. Eso sí, cuando te encuentras con un post interesante de verdad, la cosa cambia. Entonces sí tienes tiempo para leer y comentar.

¿Te has dado cuenta? No es una cuestión de falta de tiempo sino de calidad de los contenidos.

Si estás intentando dar visibilidad a tu blog es importante perder el miedo a escribir posts largos. Tus lectores no se van a aburrir ni lo van a dejar a medias si sabes cómo redactarlos.

Por eso hoy quiero darte algunos consejos para crear con éxito artículos extensos y enganchar a tu audiencia con ellos.

 

 

Cómo escribir posts largos y mantener a tus lectores interesados hasta la última línea

Escoge temas atemporales y que te atraigan

Uno de los problemas más habituales entre las personas que empiezan a redactar para su blog es superar el miedo a quedarse sin ideas. Es normal tener la sensación de que no se puede escribir mucho sobre un mismo tema sin repetirse.

Si alguna vez te has sentido así, puede deberse a dos causas:

  • Tienes un miedo infundado porque en realidad tienes mucho que aportar y puedes escribir más de lo que crees.
  • Has escogido un tema que da poco de sí y por eso sientes que no puedes alargar mucho más el texto.

En ambos casos la solución es sencilla. El primer problema se resuelve solo investigando y escribiendo. También ayuda ponerse en la posición del lector, que posiblemente no sabe tanto como tú del tema y busca información detallada.

Pero, ¿qué ocurre si crees que no puedes escribir mucho más sobre el tema que has elegido? Entonces necesitas desarrollar un poco más tu intuición bloguera para encontrar los artículos que te permitan lucirte.

Piensa siempre a largo plazo. Recuerda que el post va a estar colgado toda la vida en tu blog y por tanto los temas atemporales o evergreen son mejores. Vas a tener más oportunidades de explayarte con este tipo de artículos que con los que están muy ligados a la actualidad. Además, si escoges un tema que te chifla y en el que eres un auténtico experto el trabajo será más fácil. Eso te hará ganar confianza para explorar otro tipo de artículos más adelante.

 

Haz un esquema antes de empezar

Puede que no hayas hecho un esquema desde que estabas en el colegio. ¿Me equivoco?

Pues lo siento, pero voy a ponerme en plan profesora y te voy a pedir que hagas siempre un esquema antes de empezar a escribir. Yo lo hago, en serio. Me ayuda a organizar las ideas de una forma coherente y a establecer un hilo conductor que llevará al lector de un punto a otro.

No es necesario que lo hagas en papel si no quieres. En realidad, puedes hacerlo en WordPress, y ya de paso puedes ir colocando los H2 y H3. Cuando tengas todos los subtítulos desarrollados será mucho más fácil completar el texto porque solo tendrás que llenar los espacios.

 

Conecta tu artículo con una historia o anécdota personal

¿Cómo consigues enganchar a tu lector para que lea ese artículo que te ha costado más de dos horas escribir?

Una buena ayuda es contar con un titular efectivo. Pero además hay otro truco que puedes aplicar: comenzar con una historia, situación o anécdota que has vivido tú o alguien que conoces.

Esta es una técnica que he utilizado en algunos de mis posts y que además de atraer lectores, ayuda a transmitir las ideas. Por ejemplo, en un artículo que escribí sobre cómo hablar el lenguaje de los clientes, empecé compartiendo mi propia experiencia aprendiendo inglés. En mi posts sobre las tres fases del copywriting, los primeros párrafos estaban dedicados a mi abuela y sus míticos refranes.

Tal vez pienses que nada de esto tiene que ver con copywriting, y tienes razón. Pero todos alguna vez hemos estudiado otro idioma en el colegio o tenemos recuerdos de nuestras abuelas. Son experiencias comunes que nos acercan y que además despiertan la curiosidad.

 

Habla al lector de tú a tú

Uno de los motivos por los que puedes perder a un lector en mitad del artículo es porque siente que eso de lo que hablas no va con él.

Es como si el usuario estuviera delante de un texto abstracto o complicado que no puede utilizar en su día a día:

  • Falta la conexión porque no hablas al lector directamente o no le haces preguntas a lo largo del texto.
  • No incluyes ejemplos que puedan demostrar los conceptos que explicas.
  • Eres demasiado formal.

Para que lo entiendas mejor, voy a ponerte un ejemplo inspirado en un texto que edité hace unos días. Una de las frases decía algo así:

«A través de la URL www.web.com se puede acceder a interesantes y novedosos contenidos sobre economía doméstica y ahorro para familias, agrupados en 7 secciones».

Esta frase resulta un poco fría y no habla al lector de forma directa. Fíjate que con solo cambiar el verbo de «se puede acceder» a «puedes acceder» ya hay un cambio grande.

Pero todavía se puede mejorar. Así podría quedar la nueva versión:

«Entra en www.web.com y descubre todos nuestros consejos y guías prácticas que hemos creado para ayudarte a ahorrar y gestionar tu economía doméstica».

Cuando escribas tus posts piensa siempre que hay una persona de carne y hueso al otro lado. Dirígete a esa persona como si fuera un amigo al que conoces de siempre y los textos resultarán más naturales.

 

Incluye un índice

Desde hace ya un tiempo es habitual incluir un índice en los posts largos. No es obligatorio, pero yo al menos lo agradezco porque me ayuda a hacerme una idea del contenido y a ir directa a lo que necesito sin perder más tiempo.

Si tú también quieres poner una tabla de contenidos como la que has visto más arriba, te recomiendo el plugin Table of Content Plus, que es gratis y muy sencillo de usar.

 

Textos largos, párrafos cortos

Redactar un artículo de 1.500 o 2.000 palabras no quiere decir que las tengas que escribirlas todas juntas del tirón en frases profundas y párrafos superlargos que nadie va ser capaz de terminar porque se han perdido antes de llegar al punto final.

¿Has visto lo que ocurre? No soy capaz de entender la frase anterior, ¡y eso que la he escrito yo!

Estaba exagerando un poco para que entiendas la importancia de trocear tu artículo y hacerlo digerible.

 

Destaca las frases importantes

En los posts largos es importante agregar un poco de variedad visual. Para ello un buen recurso es resaltar las frases más importantes por medio de citas o de recuadros.

Yo suelo utilizar este recurso para destacar conclusiones o consejos prácticos. En mi caso utilizo ET box Shortcode, que venía con mi plantilla Divi, porque me gusta más que aplicar el formato de cita. Según el tema que utilices podrás usar un recurso u otro.

[box type=»download»] Tu texto tiene que entrar por los ojos incluso antes de ser leído.[/box]

 

Alterna el texto con fotos, videos o gifs

Admito que en mis propios posts soy bastante vaga para añadir imágenes.

¡Error!

Un post de 1.500 palabras se hace más llevadero cuando la información visual y textual van de la mano. Por eso te aconsejo que no sigas mi ejemplo de poner una sola foto al inicio del post. Si insertas otra imagen, un video o un gif el post se hará más ameno para el lector.

 

¿Te sientes cómodo al escribir contenidos largos?

Dar el salto de posts de 500 palabras a 1500 o 2000 puede ser un poco intimidante si acabas de llegar al mundo del blogging. No estás obligado a hacerlo de un día para otro, ni tampoco es buena idea que estires un artículo como si fuera un chicle solo por alcanzar un número de palabras.

Las 4U: la técnica de copywriting para escribir titulares que consiguen clics y atraen lectores

¿Has visto alguna vez un titular que te ha hecho dejar lo que estabas haciendo para leer el resto del texto?

Si es así, ese título ha hecho bien su trabajo y ha conseguido un lector más.

Puede parecer poca cosa, pero no lo es. En un mundo saturado de información lograr que el usuario te preste atención es complicado. Y esa es la principal misión de un titular.

Supongo que a ti también te gustaría saber qué técnicas utilizan los copywriters para persuadirte con solo con una frase. Porque, ¿quién no quiere escribir buenos titulares?

Ya seas emprendedor o escribas en un blog, necesitas titulares atrayentes en tu sitio web. Un título efectivo logra un mayor índice de clics y persuade al público que ya está dentro de la página para seguir leyendo.

Los titulares son imprescindibles en todos los artículos de tu blog y (atención a esto) también en las secciones estáticas, como la página de inicio o la de servicios. Sin embargo cuesta mucho escribir un buen titular. No puedes quedarte corto en tus afirmaciones pero tampoco quieres pasarte y prometer algo que no ofreces en el texto.

Entonces, ¿dónde está el término medio? ¿Cómo redactar un título que atraiga a lectores sin vender tu alma por un clic? Una buena forma de conseguirlo es utilizar la técnica de las 4U.

 

La técnica de las 4U para redactar titulares efectivos

Para saber si un titular es efectivo debes hacerte 4 preguntas:

[custom_list type=»check»]

  • ¿Es útil?
  • ¿Es único?
  • ¿Es ultraespecífico?
  • ¿Transmite urgencia?

[/custom_list]

Ahora entiendes de dónde viene el nombre, ¿verdad? 🙂

 

Útil

Un titular útil le da al usuario una razón para continuar la lectura.

Por supuesto, lo que es útil para una persona puede ser irrelevante para otra. Debes conocer muy bien a tu público objetivo y enfocar el titular a sus necesidades, problemas o aspiraciones.

El error de algunos titulares, sobre todo en copy, es perder de vista al lector. Están más centrados en vender los logros o la experiencia de la empresa, y no transmiten beneficio alguno para el usuario. Pregúntate siempre:

[custom_list type=»check»]

  • ¿Por qué el usuario debería leer tu texto o comprar el producto o servicio que promocionas?
  • ¿Lo harías tú si leyeras tu propio titular?

[/custom_list]

 

Único

Aquí debes preguntarte (y ser sincero al responder) si el título que has escogido es original o ya está un poco visto.

¿Cómo puedes averiguarlo? Es sencillo: ve a Google y empieza a hacer búsquedas.

Si tu título se parece de forma sospechosa a los que ves en la pantalla, necesitas seguir trabajándolo.

No te preocupes porque es normal que esto ocurra. Lees decenas de títulos a diario pero no eres consciente de ellos ni te acuerdas de todos. Sin embargo escribes esas influencias terminan apareciendo.

A todos nos atrae lo novedoso y lo diferente. Por ese motivo crear un titular único te hará destacar respecto a los demás.

 

Ultraespecífico

No sé si te has dado cuenta de que muchos titulares llevan números o son bastante largos. Son dos formas de añadir concreción y de conseguir que un titular sea muy específico.

Un título preciso le dice al lector:

[custom_list type=»check»]

  • Por qué ese texto está escrito para él.
  • Qué va a encontrar exactamente cuando siga leyendo. Al menos hasta cierto punto, porque el objetivo del titular es conseguir que el usuario prosiga la lectura y no puede desvelarlo todo desde el principio. Lo más importante tiene que estar dentro del texto.

[/custom_list]

 

Urgente

Seguro que en más de una ocasión has visto una página web o un artículo que te has interesado y has dicho: «Esto me lo guardo para leer luego».

Y casi todas las veces ese enlace queda almacenado sin que tengas oportunidad de consultarlo. Tienes demasiadas cosas que hacer como para leerlo.

En Internet es importante conseguir que el usuario actúe en el momento. Si no consigue el clic de inmediato es posible que no se presente otra oportunidad para lograrlo.

La urgencia se consigue a través de varios medios:

[custom_list type=»check»]

  • Introduciendo un elemento de escasez.
  • Hablando de plazos.
  • Recordando las consecuencias de no actuar.
  • Explicando el beneficio de forma muy precisa. Si además puedes afirmar que ese beneficio llegará de forma rápida y sencilla, mucho mejor.

[/custom_list]

 

¿Supera tu titular la prueba de las 4U?

Rara vez un título queda perfecto a la primera. Al igual que los otros textos de tu web, necesita pasar por un proceso de edición y mejora. Esto a veces implica escribir varios títulos con distintas ideas o estructuras.

El medio digital Upworthy, especializado en noticias virales, recomienda escribir 25 titulares distintos para cada texto. Si te obligas a escribir tantos títulos a la fuerza vas a dar con uno que destaque sobre los demás.

No hace falta que escribas 25 frases distintas si no quieres, pero sí te animo a crear diferentes versiones de tu titular antes de quedarte con el definitivo. Con la técnica de las 4U puedes introducir los cambios poco a poco.

Puedes ir en el orden que tú prefieras porque en realidad todos los elementos están relacionados entre sí. Sin embargo a mí me gusta empezar por el factor de la utilidad. Si soy capaz de encontrar el gran beneficio que se deriva de la lectura del texto me resulta más fácil conseguir un mensaje único, específico y urgente.

Es difícil reunir los cuatro elementos en un solo titular. Lo normal es conseguir que tres de ellos estén más presentes y el cuarto quede en segundo plano.

 

El riesgo de pasarte de urgente o de útil en tus títulos

La técnica de las 4U es solo una guía. Si la llevas al extremo puedes terminar creando titulares exagerados y que no reflejan el verdadero contenido.

Personalmente no me gustan los títulos que hacen promesas desmedidas, que juegan con el miedo o que introducen un sentido de urgencia excesivo. Ya sabes de lo que hablo: son esos titulares que aseguran que te harás millonario en un mes o que te amenazan con quedarte calvo si no aplicas una técnica milenaria para conservar la melena.

Este tipo de títulos me dan ganas de salir corriendo, sobre todos si los veo aplicados al copy.

Por tanto, diría que a las 4U hay que añadir otro factor: la veracidad.

O lo que es lo mismo: no prometas nada que el texto o el producto que vendes no puede ofrecer. Los usuarios pueden sentirse decepcionados o molestos y no volver nunca más a tu página.

 

¿Qué es lo que más te cuesta de escribir titulares?

¿Te bloqueas cada vez que tienes que escribir un titular? ¿Les dedicas tiempo o los escribes a toda prisa?

Deja tu comentario más abajo para que aprendamos entre todos 🙂

Los 5 errores de copywriting más comunes en las webs de emprendedores

Crear una web de cero es un esfuerzo enorme. Inviertes muchas en horas en aprender a manejar WordPress, elegir una plantilla y encontrar los plugins adecuados.

Y cuando consigues que toda la parte técnica, todavía te queda redactar el copy para poner en marcha tu negocio. Sabes que la web no va a vender nada si tú no haces que venda. Necesitas algo más que una plantilla bonita.

He analizado muchos sitios webs creados por emprendedores durante mis consultorías y casi todos caen en los mismos errores de copywriting. Presta atención por si tú también estás cometiendo alguno de ellos.

 

El titular: si te he visto no me acuerdo

Seguro que nunca has visto un post publicado en un blog sin un titular. Te resultaría imposible saber de que trata el artículo y pasarías de largo.

Entonces, ¿por qué hay tantas páginas web sin titulares?

Yo tengo dos teorías:

  1. Porque no se consideran necesarias.
  2. Porque redactar un buen titular es difícil.

El titular es necesario.

Siempre.

Y un simple «Servicios» no es un título. Eso es válido para el menú, pero no para causar una primera impresión en el usuario.

 

El «Sobre mí»: cuentas tu vida de principio a fin

Tener una página de «Sobre mí» no te da vía libre para contar la historia de tu vida como si fuera una exclusiva del Hola. Tus cliente no necesita conocer tantos detalles de tu pasado porque prefiere saber qué vas a hacer por él ahora.

He visto unos cuantos «Sobre mí» que empiezan así:

[custom_list type=»dot»]

  • Nací en…
  • Desde pequeño siempre he sabido que…
  • El proyecto X surge de la necesidad de…

[/custom_list]

Y el lector empieza a bostezar.

Es cierto que hay algunos sobre mí escritos en formato de historia personal que están muy bien (aquí tienes el ejemplo de Susana Torralbo, que me encanta). Sin embargo esta no es la solución que suelo recomendar.

Te aconsejo que no escribas tu «Sobre mí» como un relato en orden cronológico si no cumples alguna de estas condiciones:

[custom_list type=»check»]

  • Eres más aventuro que Indiana Jones. Tu vida da para una novela.
  • Eres todo gracia y salero, y se te nota hasta por escrito.
  • Has pasado por un cambio de estilo de vida radical que puede interesar al lector porque busca una transformación similar.

[/custom_list]

Prueba a enfocar este texto al revés. Empieza dirigiéndote al lector y explica tu propuesta de valor. Después añade contexto y credibilidad aportando detalles de tu vida.

 

La sección de servicios: ni tu madre sabe a qué te dedicas

Vale, reconozco que mi madre tampoco sabe muy bien a qué me dedico, pero eso es otra historia 🙂

La sección de servicios necesita mucha concreción. Necesitas ser específico sobre los beneficios y el proceso para que el usuario entienda que puedes ayudarle.

Algunas páginas web tienen unos contenidos muy buenos en su blog pero se quedan cortas en el texto de las páginas estáticas, y especialmente en la venta de servicios. Es como si el copy se quedara a medias porque falta un enfoque de ventas. Está redactado dando por hecho que «el cliente que tenga interés ya preguntará».

Pero claro, el cliente no pregunta. Llega a la web atraído por los artículos del blog pero no se plantea que detrás hay un negocio. No sabe bien qué puede contratar o cuáles son las formas de trabajo, y termina optando por otras opciones que le dan todo mascado.

En mis consultorías de copywriting estoy insistiendo mucho en un detalle: no sigas mi ejemplo de concentrar todos tus servicios en una misma sección. Cuando estás empezando (y tu agenda no está a rebosar precisamente) es mejor separar cada servicio para explicarlo todo de forma adecuada. No puedes dar por supuesto que tus lectores entenderán qué implica cada uno de ellos sin entrar en detalle.

 

Las llamadas a la acción: tu usuario se pierde

Las llamadas a la acción en una web funcionan como las señales que ves en la carretera y que te indican si debes girar a la izquierda o a la derecha para llegar a tu destino. Necesitas las señales, porque incluso el mejor de los GPS puede tener un mal día.

En la web también hacen falta esas señales porque el usuario tal vez no sabe por dónde puede continuar la navegación o qué tiene que hacer para contratarte.

Incluir las llamadas a la acción no te convierte en una persona mandona. Simplemente estás siendo claro y le evitas al lector la frustración de no saber qué hacer en una web.

 

La maquetación: ni tanto ni tan poco

Todos los textos ganan con la maquetación adecuada. O se pueden echar a perder si el diseño no acompaña.

Cuando hablo de maquetación me refiero a:

[custom_list type=»check»]

  • Usar un tipo de letra claro y con un buen tamaño para que el texto sea legible.
  • Resaltar las frases más importantes con otro tipo de letra, un tamaño superior o ambas.
  • Alternar el texto con imágenes.
  • Aplicar colores al fondo para crear distintos bloques de texto dentro de la página.

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Si no eres diseñador (como es mi caso) lo mejor es ir a lo sencillo. Por ejemplo, nada de mezclar cuatro tipografías distintas en colores amarillo fluorescente y morado intenso.

Establece una jerarquía dentro de tu texto. Determina qué ideas son las más importantes y cuáles son secundarias. Después aplica un estilo diferente a cada tipo. Al usuario le resultará más fácil moverse por la página y encontrar la información que busca.

 

¿Estás seguro de que no cometes alguno de estos errores de copywriting en tu web?

¿Te has sentido identificado en alguno de estos errores habituales de copywriting?

Si tienes alguna duda de cómo resolverlo deja un comentario más abajo o solicita una consultoría gratuita de copywriting conmigo. ¡Todavía quedan algunas plazas!